La cima que cierra el circo de Troumouse, subida por el otro lado. Veinticuatro kilómetros, 2.200 metros y una cresta en la que, cuando crees que ya llegas, aparece otro trozo más.
Hace unos días publicamos el Cirque de Troumouse, en Francia: cuatro kilómetros de circo al que se llega en coche. La cima que lo cierra por el sur es esta. La misma montaña, subida desde el otro lado de la raya y sin coche: doce kilómetros de aproximación desde el fondo del valle de Pineta.
Esa es la diferencia entera entre una vertiente y la otra. En Troumouse aparcas y ya estás dentro. Aquí te cuesta 2.200 metros de desnivel y once horas.
Y hay algo que no cuenta ninguna guía, que es justo por lo que la publicamos. Quien la ha subido lo describe así: desde que empieza la cresta hasta la primera cima parece que nunca llegas, porque no se ve el final; y cuando crees que ya estás, aparece otro trozo más, y otro. Es una montaña que se alarga por dentro.
A cambio, el glaciar de Monte Perdido está enfrente durante todo el ascenso y todo el descenso. No en un momento concreto: todo el rato.
Ida y vuelta por el mismo itinerario. El tramo llano de arriba no es llano: es la cresta, y es la parte que se hace dos veces
La subida es sostenida y sin misterio hasta que arranca la cresta. A partir de ahí cambia el juego: es larga y aérea, y aunque no pide técnica, pide cabeza. Hay un paso conocido como el paso del oso que tiene una cadena instalada y que, según quien lo ha hecho, «tampoco es para tanto».
No es una ruta para estrenarse en la alta montaña. Es una jornada larga que exige fondo, y el punto duro no está en el desnivel sino en la cabeza que queda para la vuelta.
Mejor momento Accesible, con gente Nieve o deshielo
Verano. Con la cresta limpia de nieve y con horas de luz de sobra para once, que es lo que hace falta. Quien nos la contó despacha el invierno en una frase: no quiere ni imaginarse cómo se sube por ahí.
Sal pronto. No por el calor, sino porque en una ruta de once horas la tormenta de tarde te pilla en la cresta, que es el peor sitio posible del recorrido.
Desde Bielsa, por la carretera que sube el valle de Pineta hasta el fondo. El aparcamiento de la pradera de Pineta es el punto de salida y también el de llegada: la ruta es ida y vuelta por el mismo sitio.
Desde el mismo valle sale el camino al balcón de Pineta y al Monte Perdido, que es lo que se lleva casi toda la gente. La Munia queda al otro lado y recibe muchísima menos.
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