No es una comarca de montaña: es un país que cabe entero dentro de la cordillera. Y es el único de los tres pilares donde no hay que cruzar ninguna frontera para pasar de un valle a otro, porque todos son el mismo sitio.
Vall del Madriu · 2.480 mFoto: Catalaalatac
Comapedrosa · 2.942 mFoto: Austral Lights
Estanys de Juclar · 2.294 mFoto: Ferran LlorensLa altitud media de Andorra es de 1.996 metros. No la de sus montañas: la del país entero, contando pueblos, carreteras y aparcamientos. Es como si un estado completo estuviera construido a la altura de un refugio de montaña.
Eso significa que aquí no se «sube» al Pirineo. Se aterriza dentro. Un sendero que en Aragón empieza a 1.200 m y pide dos horas de aproximación, en Andorra arranca ya a 2.000 y te deja en el lago en cuarenta minutos.
Andorra tiene dos temporadas nítidas y muy distintas. De diciembre a marzo manda la nieve, y es lo que la mayoría de gente conoce. De finales de junio a octubre, el país se convierte en otra cosa: lagos deshelados, prados en flor y una red de refugios libres —muchos sin guarda y gratuitos— que no existe igual en ningún otro punto de la cordillera.
Los meses intermedios, abril-mayo y noviembre, son los flojos: ni nieve fiable ni montaña limpia.
Mucha gente cruza Andorra en coche, hace una parada a comprar y se va convencida de que ya la conoce. Es el error más repetido de todo el Pirineo: la parte comercial ocupa un corredor de apenas unos kilómetros en el fondo del valle principal. El otro 95 % del país es montaña, y buena parte no tiene ni carretera.
Aparcar, andar veinte minutos cuesta arriba y mirar atrás basta para entenderlo.
Estos son los que llevamos publicados en esta vertiente, con su ficha completa: recorrido, desnivel, mejor época y lo que hay que saber antes de ir.