Seis kilómetros de cañón, paredes de casi cuatrocientos metros y cientos de buitres dando vueltas debajo de ti. Y se ve desde un mirador al borde de la carretera.
Casi todo lo que publicamos aquí hay que ganárselo andando. Este no. La Foz de Arbayún se ve desde un mirador que está al lado del aparcamiento, en la NA-178, y eso lo convierte en el rincón que puedes enseñarle a cualquiera: a quien no camina, a quien va con silla, a quien tiene veinte minutos.
Lo que se ve son seis kilómetros de cañón que el río Salazar ha ido cortando en la caliza de la Sierra de Leyre, con paredes que en los tramos más cerrados rozan los 400 metros a plomo —hay fuentes que las dejan en 300, según dónde se midan—. Desde arriba el río se ve como un hilo.
Pero lo que hace único a Arbayún no es la roca: es lo que vuela. Aquí está la mayor colonia de buitre leonado de Navarra, y con ella alimoches, águila real y quebrantahuesos. Es Reserva Natural (RN-16, 12,1 km²) y Zona de Especial Protección para las Aves precisamente por eso.
La experiencia rara es esta: los ves volar por debajo de ti. No es habitual mirar a un buitre desde arriba.
Esto no es un perfil de ruta: es el corte del cañón visto de frente. El eje mide profundidad desde el borde, no altitud
El mirador del Alto de Iso está señalizado desde la NA-178, la carretera que va de Lumbier hacia Navascués. Tiene aparcamiento para bastantes coches y una barandilla asomada al vacío.
Si te quedas veinte minutos y hay sol, verás salir las térmicas y a los buitres empezar a girar en ellas sin mover las alas. Es la mejor parte y mucha gente se va antes de que empiece.
Para quien sí quiere andar, desde Usún sale una ruta al fondo del cañón, la Canaleta, de unos 12 km; y una mucho más corta, de unos 2 km ida y vuelta, hasta la ermita de San Pedro. No se puede recorrer la foz por dentro: está cerrada al paso para no molestar a la colonia.
Mejor momento Accesible, con gente Nieve o deshielo
De marzo a junio es la temporada de cría y hay muchísimo movimiento en las paredes. Mayo es probablemente el mejor mes: los buitres están activos todo el día y la sierra está verde. En verano el calor aplana las horas centrales —van mejor la primera y la última luz— y en invierno hay días de niebla en los que no se ve el fondo.
La hora importa tanto como el mes: a media mañana, cuando el sol lleva un par de horas calentando la pared, es cuando arrancan las térmicas.
Desde Pamplona son unos 50 km por la A-21 hasta Lumbier y luego la NA-178 dirección Navascués: unos 40 minutos. Desde Jaca, por el mismo eje en sentido contrario, algo menos de una hora.
Se combina bien con la Foz de Lumbier, que está a quince minutos y es la hermana pequeña: más corta, más estrecha y recorrible a pie por una antigua vía de tren.
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