El punto más alto de Andorra, y se sube andando en una jornada. Lo raro es lo que protege el parque que lo rodea: no la cima, sino el agua.
Andorra cabe en una comarca y aun así tiene un 2.942. El Alt de Comapedrosa es el punto más alto del país, y lo mejor es que se sube andando: una jornada larga, sin cuerda, sin crampones en verano y sin más requisito que piernas y cabeza.
Pero lo que nos hizo elegirlo es otra cosa, y es de esas que nadie cuenta. El Parc Natural Comunal de les Valls del Comapedrosa, sus 15,42 km², está reconocido como sitio Ramsar desde 2014. Es decir: humedal de importancia internacional.
Suena contradictorio —un humedal en el techo de un país— y no lo es. Lo que hay aquí arriba son turberas, basses, estanys y arroyos de deshielo: una fábrica de agua. El parque no se protegió por la cumbre, que es lo que sale en las fotos. Se protegió por lo que la cumbre guarda debajo.
Cuando subes sabiendo eso, dejas de mirar solo la cima y empiezas a ver los charcos.
Perfil a escala de la ida · la ruta completa es semicircular: 14,3 km
Se sale de Arinsal, a 1.575 m, y se sube por un sendero señalizado con pintura amarilla que en tramos coincide con las marcas rojas y blancas del GR-11. Por el camino queda el refugio de Comapedrosa, junto al Pla de l’Estany, que es el sitio natural para parar.
La ficha técnica de Rutes Pirineus da el conjunto en 14,3 km, 1.380 metros de desnivel y 6 h 05 efectivas, con dificultad Alta (F). Esa «F» significa fácil en la escala de alpinismo: no hay pasos técnicos. Pero son mil cuatrocientos metros, y eso no lo arregla ninguna letra.
Mejor momento Accesible, con gente Nieve o deshielo
De julio a septiembre es la ventana buena. Septiembre suele ser el mejor: menos tormenta de tarde que en agosto y el aire ya limpio.
Con nieve la ascensión sigue siendo posible pero pasa a ser invernal —crampones, piolet y saber usarlos—, y eso ya es otra montaña. La foto de esta ficha, con la primera nevada encima de las basses, es justo el momento en que deja de ser una caminata.
A Arinsal, en la parroquia de La Massana, en el noroeste de Andorra. Desde Andorra la Vella son unos veinte minutos.
Desde España se entra por la N-145 desde la Seu d’Urgell; desde Francia, por el Port d’Envalira. Desde Barcelona, unas tres horas.
Si estás haciendo Andorra, el contraste está servido: aquí tienes el techo del país, y a media hora está la Vall del Madriu, que es la décima parte del país sin una sola carretera.
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