
Un lago de 12,5 hectáreas rodeado de penínsulas de hierba y crestas de roca. Se sube desde Astún, al otro lado de la frontera, y a última hora el sol y las nubes lo cambian por completo.
Los Lacs d’Ayous se suelen hacer en circuito y de día. Rodri los hizo de otra manera: subió desde Astún, en 2 h 30, cargó con una tienda y se quedó a dormir junto al Lac de Bersau, el más alto de todos, a 2.083 metros.
El lago es pequeño —12,5 hectáreas— pero tiene forma: penínsulas de hierba que se meten en el agua, crestas de roca alrededor y un sendero fino que lo rodea. En las fotos de Rodri se ve la tienda como un punto blanco sobre una de esas penínsulas.

Rodri se quedó a ver cómo caía la luz. Primero, el sol bajo por detrás de las crestas, con el agua en sombra. Después, un mar de nubes que llenó el valle por debajo del lago y dejó la cresta como una silueta oscura contra el cielo naranja.

Rodri salió de Astún, la estación del lado aragonés. El lago está al otro lado de la frontera, en el valle d’Ossau, así que la subida cruza de España a Francia. Le llevó 2 horas y media. Es la misma zona de los Lacs d’Ayous: a poca distancia está el refugio de Ayous, por si prefieres un techo.
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