El coloso que se ve desde medio Pirineo occidental. Quien lo mira desde lejos ve una cima; quien lo sube descubre que son cuatro, unidas por una cresta.
El Vignemale es el pico que aparece una y otra vez en el horizonte de esta web sin tener todavía su propia ficha: se nombra desde la Gran Facha como uno de los picos que se ven desde arriba, y la Alta Ruta de los Perdidos rodea su macizo sin subirlo. Le tocaba entrar por derecho propio, y lo trajo quien lo tenía como su gran sueño de montaña.
Es el punto más alto del Pirineo francés, con 3.298 metros en su cima principal, el Pique Longue. Y como pasa con los grandes colosos de esta cordillera, no es una cima: son cuatro, unidas por una cresta que se puede recorrer entera: Pique Longue, Pic Central, Piton Carré y Cerbillona.
A sus pies duerme el glaciar de Ossoue, el segundo más grande del Pirineo después del que cubre el Aneto. Es el que da forma a las tres vías clásicas de ascensión, y el que cruzó en 1837 la primera cordada que pisó la cima.
Lo que nos contó Damián no es la subida de un solo pico: es recorrer el macizo entero en una salida, enlazando Pique Longue, Clot de la Hount, Cerbillona y Pic Central, moviéndose por sus crestas y pisando el hielo del glaciar de Ossoue de principio a fin.
No hace falta encadenar las cuatro para que la ascensión valga la pena. La vía normal, por el glaciar de Ossoue, es la de menor pendiente de las tres clásicas y la que sube casi todo el mundo que se planta en la cima.
Se duerme en el refugio de Baysellance, a 2.651 m, el más alto de Francia con guarda todo el verano. Desde ahí se cruza el glaciar de Ossoue hasta el collado, y de ahí a la cima por terreno de roca y nieve, sin dificultad técnica pero con toda la exposición de un glaciar activo.
Las otras dos vías clásicas son más duras: la vertiente aragonesa, con mil metros seguidos de desnivel fuerte, y la vía del valle de Gaube, con una pared de 800 metros. Ninguna de las dos es para principiantes.
Mejor momento Accesible, con gente Nieve o deshielo
De julio a septiembre, con el refugio de Baysellance abierto y guardado. Fuera de esa ventana el glaciar cambia de carácter por completo y la ascensión pasa a ser invernal, con otro material y otro nivel de exigencia.
Por el lado francés se sube desde Gavarnie o desde el valle de Ossoue, por la carretera que sale de Gèdre. Por el lado español, la aproximación entra por el valle de Bujaruelo.
Está en el corazón del Parque Nacional de los Pirineos francés, junto a la frontera con el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Dos parques nacionales que se tocan, y un solo macizo en medio.
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